CARAVAGGIO EN EL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES

24.11.2012 14:40

Cuando Caravaggio partió de Roma, dejó un profundo vacío. No había un taller o discípulos directos del maestro que pudieran satisfacer los continuos pedidos de los interesados. Sin embargo, había en la ciudad innumerables pintores que seguían su modo de pintar; especialmente en su modo de pintar, especialmente con su forma de iluminar las escenas a partir de un foco de luz dirigido y fuerte. Los primeros en advertir a Caravaggio y su nuevo estilo fueron algunos pintores de formación del tardomanierismo (recordemos que fué un movimiento paralelo al Alto Renacimiento (1530)), previo al barroco que caracterizó la pintura de Caravaggio), como Giovanni Bagliione (1566-1643). Este grupo, sin embargo, no siempre comprendió lo novedoso del planteo de Caravaggio. La adhesión al caravaggismo, superficial y manierista también se hizo notar en otros artistas: Tomasso Saleni (1575-1625), pintor de naturalezas muertas. Orazio Gentileschi (1563-1639), Carlo Saraceni (1579-1620) y Orazio Borgiani (1574--1616). Los dos últimos superpusieron algunos aspectos exteriores del nuevo lenguaje -uso de la luz con modelos formalesy de composición -tradición de finales del siglo XVI Artemisia Gentileschi (1593-1653), también recibió esa influencia, como primera mujer pintora de esa época. La segunda generación de caravaggistas, pintores activos del siglo XVII fundada en el estudio de los modelos de Caravaggio, en el cual las figuras eran exploradas y sucesivamente sometidas a nuevas composiciones: "Manfrediano Methodus". Leonello Spada (1576-1622), Simon Vouet (1590-1649) fueron sus principales exponentes.

El destino del caravaggismo se diluyó ante loas nuevas corrientes estilísticas surgidas contemporáneamente en la ciudad papal del clasismo y del barroco. En ese sentido, fué importante la actividad de Orazio Riminaldi (1593-1630) y Mattia Preti (1613-1699).